Un gallo atrapado entre el agua de una inundación no debería ser gracioso. Pero alguien tuvo la idea perfecta: ponerle de fondo el audio de “Náufrago”, justo la escena donde Tom Hanks se despide entre lágrimas de Wilson, su balón con cara dibujada.

El resultado fue una mezcla explosiva de drama y comedia que no tardó en recorrer las redes. El gallo, ajeno a todo el melodrama que le montaron, solo intentaba mantenerse a flote mientras el audio decía “lo siento” una y otra vez.

Miles de personas compartieron el clip solo por esa combinación absurda entre una escena real y una referencia de cine que todos reconocen. A veces el humor más efectivo no se inventa, se encuentra.

