Estrellita parece un gato real, pero en realidad es una mascota robótica creada para acompañar a adultos mayores en un centro de día. Su presencia busca ayudar a personas que viven soledad no deseada, estrés o falta de estimulación sensorial.

El robot responde al contacto, se mueve, emite sonidos y permite que los usuarios interactúen con él como si fuera una mascota tranquila. Para muchos mayores, acariciarlo, hablarle o sostenerlo puede convertirse en un momento de calma dentro de una rutina que a veces se siente repetitiva.

En centros de cuidado, este tipo de tecnología no reemplaza el cariño humano ni la atención profesional, pero puede sumar compañía en momentos concretos. Estrellita no pide comida, no se escapa y no araña muebles. Solo se queda ahí, disponible para una caricia cuando alguien necesita compañía 🐱

