En pleno partido en Roland Garros, el tenista francés Corentin Moutet hizo una pausa, tomó una flor y se la entregó a un espectador entre el público. Nada más. Eso bastó para que las redes se dividieran en dos. 🌸


Mientras miles aplaudieron el gesto como un ejemplo de naturalidad y seguridad masculina, otros no tardaron en señalar que “no era necesario” o que el momento les resultó incómodo. Como si recibir una flor tuviera género. 🤔
¿Un acto simple de empatía o algo que todavía nos cuesta ver sin ponerle etiqueta? Tú decides.
