
El 17 de septiembre de 2026, el señor Liu bajaba por la fachada de un edificio en Foshan, China, colgado de una cuerda de 120 metros, cuando llegó a la plataforma del segundo piso y notó que algo no cuadraba: faltaba cuerda. Más de 10 metros, para ser exactos.
El trabajador había partido desde el piso 30 y ya no tenía forma de completar el descenso. Cuando se investigó el misterio, el culpable resultó ser un residente de unos 70 años que vive en ese mismo segundo piso. Su explicación fue tan simple como desconcertante: no sabía que era equipo de seguridad y necesitaba una cuerda para tender la ropa.

Por suerte, nadie estaba colgado de esa soga cuando la cortaron. Liu decidió no denunciar al anciano por su edad y, tras hablar con la administración del edificio, pidió una compensación de apenas 400 yuanes, unos 60 dólares.
Las redes chinas explotaron con más de 61 millones de vistas, y algunos hasta lo llamaron intento de homicidio. ¿Tú qué habrías hecho en su lugar?
