Catorce horas al volante. Ese fue el tiempo que un hombre colombiano pasó manejando por carreteras de Estados Unidos con un solo destino en mente: la casa de una niña de 13 años.

Cuando por fin llegó, entró a la vivienda sin que nadie lo detuviera. Pero afuera ya lo esperaban agentes de policía, alertados por las autoridades que investigaban el caso. La detención ocurrió casi de inmediato, dentro de la misma casa a la que había llegado tras un viaje tan largo como perturbador.

Durante el procedimiento, el hombre habría dicho que no entendía inglés, un detalle que ahora forma parte del expediente. Las autoridades continúan reconstruyendo cada paso de esas 14 horas de viaje para entender qué llevó a un adulto hasta la puerta de una menor, mientras la Justicia determina los cargos que enfrentará.
