Un dolor abdominal llevó a un hombre de 48 años al hospital. Las imágenes mostraron cientos de clavos de hierro dentro de su estómago, pero fue durante la cirugía cuando se conoció la cifra exacta: los médicos extrajeron 639.

Según el reporte, tenía antecedentes de ingerir objetos que no eran alimentos. Los clavos pesaban en conjunto más de 2 libras; pese a la cantidad, ninguno había perforado el estómago.

Tras la operación, el hombre se recuperó por completo.

