
Larry Swilling tenía 77 años cuando decidió salir a caminar todos los días por Anderson, Carolina del Sur.
Colgado del cuello llevaba un cartel de cartón con un mensaje: ‘Necesito un riñón para mi esposa’. Jimmie Sue, su compañera desde hace más de 55 años, había nacido con un solo riñón y ese órgano ya no le alcanzaba para vivir. Ningún familiar resultó compatible, así que Larry salió a la calle a pedírselo a extraños, un día tras otro, durante más de un año entero.


Su historia se volvió viral y llegó hasta el Medical University of South Carolina, que finalmente localizó una donante compatible: una veterana con 21 años de servicio militar. La cirugía se realizó en septiembre de 2013 y fue un éxito. La campaña de Larry no solo le devolvió la salud a Jimmie Sue, también inspiró donaciones que salvaron a 125 personas más. Ella murió en 2017; él, en 2021, a los 87 años, sabiendo que su intención había salvado más de una vida.
