Marc Cucurella, defensa español, hizo una promesa en junio de 2026 que sonaba a broma de vestuario: si España se coronaba campeona del Mundial, se tatuaría la cara de Luis de la Fuente.

España salió campeón y el lateral recién fichado por el Real Madrid demostró que no hablaba en broma. El tatuador Ganga fue el encargado de inmortalizar al seleccionador en el cuerpo de Cucurella.

El propio De la Fuente ya lo había advertido en TVE: “Está loco, pero las promesas hay que cumplirlas”. Y vaya que las cumplió. Otros como Borja Iglesias también prometieron lo mismo, pero hasta ahora Cucurella es el único que se animó a llevarlo en la piel para siempre.

