Jon Potter, de 29 años y oriundo de Pittsburgh, Estados Unidos, todavía recuerda la culpa que sintió en el verano de 2015 cuando le negó un aventón a una mujer que huía hacia un refugio para víctimas de violencia doméstica. Nunca supo qué fue de ella. Esa noche se prometió que jamás volvería a decir que no.

Desde entonces no ha parado. Busca en Reddit publicaciones de vecinos que necesitan ayuda: instalar una antena, llevar a un adolescente a casa de madrugada, prestar dinero a un extraño en crisis. Ya suma más de 1,000 buenas acciones, casi cuatro por día.

Pero nada se compara con lo que hizo en agosto: donarle un riñón a Mike Moore, un ejecutivo jubilado de 58 años que conoció por internet gracias a la búsqueda desesperada de su hija. “En el momento en que escuché su voz, supe que quería hacerlo”, cuenta Potter. Su familia tenía miedo. Él no dudó.

