Kaylee Schnitzer, de 18 años, grababa la costa de Front Street en Lahaina, Maui, cuando vio algo que no pudo creer: un hombre lanzó una roca del tamaño de un coco directo hacia Lani, una foca monje hawaiana en peligro de extinción que nadaba cerca de la orilla.
Cuando Kaylee y otros testigos lo confrontaron, el hombre no se disculpó. Según los relatos, respondió con una frase que resume todo: “Soy rico. Múltenme con lo que quieran. Puedo pagarlo. Vengo aquí cada mes”. El responsable, identificado como Igor Mykhaylovych Lytvynchuk, de 38 años y residente de Covington, Washington, fue arrestado ocho días después en su propia casa por agentes federales de NOAA.
Hoy enfrenta cargos por infringir el Endangered Species Act y el Marine Mammal Protection Act. Tras declararse no culpable en un tribunal federal de Honolulu, quedó libre bajo fianza, pero con la prohibición estricta de pisar cualquier playa de Hawái. Su juicio con jurado está programado para el 16 de noviembre de 2026, donde podría recibir hasta dos años de cárcel y miles de dólares en multas. ¿Alcanzará la ley para que el dinero no compre la impunidad? 👀
