Bud Leavell, de 72 años, llevaba años sin poder sostener nada con firmeza. 🖐️
El Parkinson le había robado algo tan simple como comer sin derramar o ajustar un tornillo. En Arlington, Texas, guardaba sus viejas radios sin tocarlas porque las manos ya no le respondían. Pero en el UT Southwestern Medical Center, el doctor Bhavya Shah le aplicó un tratamiento de ultrasonido focalizado, aprobado por la FDA apenas en enero de 2026, que usa ondas de alta energía para apagar, sin cortar nada, la señal cerebral que provoca el temblor.
El 13 de abril, mientras aún probaban la intensidad correcta, el temblor de Bud se detuvo ahí mismo, en la camilla. 😳 Volvió a casa esa misma semana y lo primero que hizo fue tomar un destornillador. No es un caso único: otro paciente en Florida vivió algo casi idéntico meses antes, y eso empieza a cambiar la forma en que la medicina entiende el Parkinson.
