Un hombre fue mordido por un perro callejero en agosto. Semanas después, ese hombre de 31 años, de Kubang Pasu, en Kedah, Malasia, presentó síntomas de rabia y murió el 27 de septiembre de 2026. Según el Departamento de Salud estatal, recibió atención tras la mordedura, pero no tratamiento preventivo posexposición.

Los síntomas comenzaron el 18 de septiembre y empeoraron cuatro días después: dificultad para tragar, hidrofobia, aerofobia, ansiedad y cambios de conducta. El 23 volvió a buscar atención y quedó en cuidados intensivos. Las pruebas confirmaron la infección el 26, un día antes de su muerte.

Las autoridades lo calificaron como el primer caso humano de rabia en Kedah desde 1998. Activaron medidas de control y seguían investigando el origen de la infección y la vía de exposición.
