Después de años de problemas de fertilidad y embarazos perdidos, Ben sabía cuánto había soñado su esposa con tener a su bebé en brazos. Y no estaba dispuesto a que se perdiera ese momento ❤️
Ben Rosenberger, de 35 años, acababa de convertirse en padre de Archer cuando su esposa, Casey Gould, sufrió un paro cardíaco tras una cesárea de emergencia y quedó en coma inducido. Mientras ella permanecía hospitalizada, él tomó una decisión que emocionaría a su familia.

Todos podían conocer al recién nacido, pero les pidió que no lo cargaran. Quería que Casey fuera la primera, porque sabía cuánto había esperado convertirse en mamá. Incluso envolvió al pequeño en una sudadera de ella para tomarle fotografías y consiguió que los médicos autorizaran el contacto piel con piel mientras seguía inconsciente.
Dos días después, Casey finalmente despertó y Ben pudo poner a Archer en sus brazos. Cuando ella supo todo lo que había hecho para proteger aquellos primeros momentos como madre, resumió su gratitud en una frase: “En mi momento más vulnerable, él me protegió” 🥹
