Kenneth Rickenbacker tiene 44 años y, según la fiscalía de Brooklyn, la tarde del sábado 24 de octubre convirtió un apartamento de los Kingsborough Houses, en Crown Heights, en una escena de terror.

La acusación sostiene que todo empezó con una discusión. Después, él habría amenazado con un cuchillo a su pareja de 38 años y a la hija de ambos, de 11. Momentos más tarde, la habría rociado con alcohol isopropílico y le habría prendido fuego. Cuando llegaron los primeros respondientes había humo en el apartamento y se escuchaba a la mujer gritar de dolor junto a un colchón quemado. La niña, según documentos judiciales, lo vio todo y contó a la policía que él le advirtió que no se lo dijera a nadie o les haría daño a ella y a su madre. Luego huyó.

La mujer está en coma inducido en la unidad de quemados de Weill Cornell, con lesiones graves en cara, espalda y manos. Una fuente policial dijo que está embarazada. Según registros judiciales, Rickenbacker cumplió nueve años de prisión por disparar en 2015 contra una expareja y su hija de dos semanas, y salió en libertad condicional en 2024. Está detenido sin fianza y aún no ha sido condenado por este caso.

