Walt Z. estaba acomodando pizzas congeladas en un supermercado de Michigan cuando un influencer se le acercó con el celular en la mano.
Le preguntó la hora, hizo sonar un audio que imitaba un pago de Apple Pay y fingió transferirle 10 dólares. Era una broma para su cuenta de Instagram. Walt, repartidor de Red Baron y padre de cuatro hijos, aguantó unos segundos. Después se quebró y le explicó, frente a la cámara, lo que ese gesto le hacía sentir: trabajaba de sol a sol y aun así le costaba pagar la hipoteca.


El video se volvió viral y la indignación fue inmediata. Luke Oakenshield, un usuario de Reddit radicado en Arizona que ni siquiera conocía a Walt, abrió una colecta en GoFundMe para darle un respiro y un colchón por si lo despedían. En pocos días más de 9.000 personas habían donado y la cifra pasaba los 410.000 dólares, según The Post. Walt escribió que estaba “absolutamente abrumado”, y Red Baron salió a decir que seguía en la empresa. El influencer buscaba un chiste; terminó mostrando a miles de personas lo que cuesta llegar a fin de mes.
