Mostafa Al Maleki tiene 18 años y ese día solo hizo lo que le enseñaron en casa.
En Dearborn Heights, Michigan, una mujer mayor caminaba muy despacio, con esfuerzo visible en cada paso, tratando de llegar a su casa. Decenas de autos pasaron junto a ella sin detenerse. Mostafa sí lo hizo. Bajó del suyo y caminó a su lado hasta acompañarla el resto del camino.

Quien presenció la escena fue nada menos que el alcalde de la ciudad, Mo Baydoun, que grabó el momento y luego contó que ese gesto representaba exactamente lo que su comunidad significa para él. Mostafa lo explicó simple: quiso confiar en sus instintos, con la esperanza de que ese pequeño acto encendiera otros iguales. Sus padres le enseñaron a hacer lo correcto, y sus compañeros de trabajo lo confirman: Mostafa es siempre así.