Un padre millonario puso precio al matrimonio de su hija y ni siquiera la tomó en cuenta.
En septiembre de 2012, Cecil Chao, magnate inmobiliario y naviero de Hong Kong, prometió unos 65 millones de dólares (500 millones de dólares de Hong Kong) al hombre que lograra conquistar y casarse con su hija Gigi, de 33 años.


El detalle que lo vuelve insólito: ella llevaba siete años con su pareja, Sean Eav, y ambas habían celebrado una ceremonia de bendición en Francia.
Gigi contó a la BBC que al principio creyó que su padre bromeaba. En redes sociales le llegaron unas 1.500 ofertas, y según la prensa local hasta un grupo de pretendientes con chocolates y rosas rojas esperó en el vestíbulo de su oficina, algunos tras viajar desde África, Oriente Medio y Europa.


Chao, de 76 años y sin haberse casado nunca, aseguró que ella es ‘inteligente y hermosa’ y que podía hacer lo que quisiera, mientras seguía buscándole un ‘buen marido’.
¿Un gesto de amor de padre o la forma más cara de ignorar quién es su hija?
