
El mapache se confió.
Según la policía de Zion, Illinois, un pueblo cerca de Chicago, el animal llevaba tiempo “comiendo demasiado bien” entre los contenedores de basura. El resultado quedó a la vista: su barriga ya no cabía por donde antes pasaba y se quedó atascado en la rejilla de una alcantarilla pluvial, en el bloque 2000 de Gideon Avenue.

El primero en llegar fue el agente Ken Vaughn, pero sin las herramientas adecuadas no hubo mucho que hacer. Llamó a control animal, y ni siquiera ellos lograron sacarlo. La policía subió las fotos a Facebook y pidió refuerzos al Departamento de Obras Públicas, a quienes terminó llamando “los verdaderos héroes” del día.
Su equipo levantó la rejilla y liberó al mapache. El animal salió sin un rasguño, y el subjefe de policía Kirk Henderson aseguró que estaba “definitivamente sano” y “bien preparado para el invierno”.

Si alguna vez te has levantado un lunes arrepentido del fin de semana, ya sabes cómo se sentía el mapache.
