A Cora le falta una oreja completa, parte de la otra y parte de una pata delantera. Todo eso se lo dejó un matadero de carne en China, cuando tenía siete años.

La rescataron a tiempo. Primero pasó por Harbin SHS Animal Rescue, en China. Después cruzó medio mundo hasta el Reino Unido, donde la recibió 8 Below Husky Rescue, una organización que se dedica a rescatar perros de trineo.
Allí sus cuidadores armaron rutinas para que fortaleciera los músculos y aprendiera a moverse segura sobre tres patas. El problema no es su cuerpo. Es que Cora tiene tanta energía que se olvida de que le falta una pata.

Hoy vive en un hogar de acogida, mientras el refugio le busca una familia para siempre. No pide lástima. Pide que la saquen a caminar, que la dejen sentir el pasto fresco, que le rasquen la panza.
Las cicatrices cuentan de dónde vino. Cada paso que da cuenta hacia dónde va.

