Un niño de 12 años construyó con piezas de Lego la silla de ruedas para una perrita sin patas delanteras que nadie quiso

Por Maried Díaz
22 September, 2026

Gracie nació sin patas delanteras y eso bastó para que la abandonaran frente a un veterinario en Georgia, Estados Unidos, cubierta de gusanos y al borde de la muerte.

Mostly Mutts

El refugio Mostly Mutts la recibió cuando era apenas una bebé y le salvó la vida, pero moverse seguía siendo un problema imposible de resolver con dinero. Las sillas de ruedas para perros son carísimas y ninguna se ajustaba a un cuerpo tan pequeño. Ahí apareció Dylan, un voluntario de apenas 12 años, que miró las piezas de Lego de su casa y pensó que quizás podían servir. Armó, ajustó y volvió a armar hasta lograr una estructura que se adaptaba a Gracie y crecía con ella.

Mostly Mutts

Le tomó un par de semanas acostumbrarse, pero después corría, jugaba y exploraba como cualquier otro perro. Cuando terminó de crecer, la familia Turney le hizo una silla definitiva. Hoy vive en una granja, feliz, rodeada de otros perros, gracias a un niño que decidió que un cachorro discapacitado merecía otra oportunidad.

Mostly Mutts

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