Logan Dorna, un niño de Toronto de apenas 8 años, encontró una forma muy especial de demostrar su amor por los Toronto Blue Jays: convirtió su ojo prostético en una pequeña pieza dedicada a su equipo favorito.

Logan perdió su ojo izquierdo a los seis meses de vida debido a un retinoblastoma, un tipo de cáncer ocular que afecta principalmente a los niños. Años después, mientras alentaba a los Blue Jays durante su participación en la Serie Mundial, decidió llevar los colores del equipo de una manera única.

Su prótesis fue personalizada con una base dorada, costuras rojas inspiradas en una pelota de béisbol y el logotipo de los Blue Jays. El resultado llamó inmediatamente la atención y provocó una ola de mensajes de admiración en redes sociales.
Más allá del diseño, la historia de Logan representa algo mucho más grande: su condición no le impidió disfrutar del deporte que ama ni mostrar con orgullo quién es.

La Fundación SickKids, donde Logan se desempeña como embajador infantil, también compartió su historia. La imagen del pequeño con su ojo personalizado rápidamente se convirtió en una de esas escenas que recuerdan que la pasión, la creatividad y la alegría pueden aparecer en los lugares más inesperados.
Porque para Logan no se trata solamente de usar una prótesis: se trata de llevar consigo una parte de su equipo, su ciudad y aquello que lo hace feliz. ⚾💙
