Derek Prue Jr. tiene 8 años y una mancha de nacimiento en el pecho que lo hacía sentir distinto. 🩹
Cada vez que iba a la piscina en Edmonton, Canadá, se negaba a quitarse la camiseta. Su padre, Derek Prue Sr., lo notó y no dijo nada. En silencio, buscó al tatuador Tony Gibbert y le pidió algo insólito: reproducir esa misma mancha, en el mismo lugar, sobre su propio torso.

Fueron 30 horas repartidas en varias sesiones, y el tatuador quedó tan conmovido que cobró apenas una fracción del trabajo. El padre guardó el secreto hasta que estuvo casi listo. Se lo mostró un día antes de ir a nadar, y ahí, frente al espejo, ambos tenían la misma marca. El niño le dijo a su mamá que ahora sí se quitaría la camiseta, siempre que su papá estuviera cerca. 💙
