
Albie-Junior Thomas nació con una pierna izquierda más corta y un pie deformado. A los 15 meses, los médicos se lo amputaron.
Hoy tiene 9 años y acaba de escalar Ben Nevis, Scafell Pike y el Yr Wyddfa en Gales, las tres montañas más altas del Reino Unido, en apenas 22 horas y 30 minutos. Lo hizo junto a su padre Daniel, entrenador de running, comiendo sándwiches de jamón y queso y caramelos ácidos para aguantar casi 23 millas de caminata y más de 3.000 metros de ascenso. Según Daniel, el descenso de Scafell Pike fue lo más duro: el terreno resbaladizo complicaba cada paso con su prótesis tipo blade.

No es la primera vez que Albie-Junior rompe un límite: a los 4 años ya había sido el amputado más joven en subir el Snowdon. Ahora su familia espera que Guinness World Records confirme esta nueva marca, mientras él solo piensa en su próxima meta: convertirse algún día en atleta paralímpico de Gran Bretaña.

