Siete páginas. Eso fue lo que escribió un niño antes de dejar a su gato Bootsie en el Refugio de Animales del Condado de Simpson, en Franklin, Kentucky. No era una nota cualquiera: tenía dibujos hechos a mano que mostraban cómo acariciarlo, qué zonas evitar y cómo responde cuando le dan la pata o un choque de manos.

La carta explicaba con detalle quién es Bootsie: curioso, cariñoso, fanático de sentarse en el regazo, pero incapaz de llevarse bien con otros gatos, ni siquiera con su propio hermano. También advertía sobre un problema de salud pasado, para que quien lo adoptara supiera cuidarlo bien.

Una voluntaria del refugio, de 44 años, compartió la historia en Reddit y juntó más de 30.000 votos positivos en menos de 24 horas. Ella misma contó a Newsweek que fue imposible no llorar al leerla. El niño cerró la carta con una frase que resume todo: quiere que Bootsie sea, algún día, un gato gordito, amoroso y feliz.

