
El padre, de apellido Zheng, tiene 41 años y su hija, 21.
A finales de agosto, un video lo mostró acompañando a su hija en su boda en Chaozhou, en la provincia china de Guangdong. Alto y vestido de manera juvenil, con una camiseta roja y pantalón negro, llamó la atención por su apariencia. Muchos espectadores inicialmente pensaron que él y su hija eran hermanos o tenían edades similares.
Según cuenta él mismo, le pasa seguido: los desconocidos lo toman por el hermano mayor de su hija e incluso por su novio cuando andan juntos. Y su yerno, según lo reportado, quedó igual de sorprendido la primera vez que lo conoció.

Su explicación no incluye cremas milagrosas ni fórmulas secretas. Dice que mantiene una mentalidad tranquila y casi nunca pierde los estribos, que duerme entre 10 y 12 horas al día y que juega bádminton tres o cuatro veces por semana.
¿Será cuestión de genes, de hábitos o de ambas cosas? Eso solo lo sabe él.
