Un padre con síndrome de Down trabajó durante 20 años para poder pagar la universidad de su hijo

Por Andrea Araya Moya
3 August, 2026

“Mi hijo es médico”, dice Jad con el pecho inflado. Nadie creyó que él podría lograrlo 🥹

Jad Issa nació en Siria con síndrome de Down. Muchos a su alrededor dudaron de que pudiera formar una familia, sostener un hogar, ser padre. Él nunca lo dudó.

Se casó con Samira, tuvieron a Sader en 1997, y mientras la guerra golpeaba su aldea de Al-Bayda, Jad se levantaba cada día para trabajar en un molino de trigo. Cada moneda ahorrada tenía un destino fijo: la universidad de su hijo.

Sader viajaba 50 km hasta Hama para estudiar odontología, sostenido por el esfuerzo silencioso de su padre. Hoy es dentista, y cuenta que su fuerza y su carácter se los debe a la crianza de Jad. El hombre al que subestimaron terminó criando, contra todo pronóstico, a un profesional que hoy lo presenta con orgullo como su padre.

Puede interesarte