Rushabh Patel tenía 28 años, una esposa y una hija de apenas 18 meses cuando decidió lanzarse al agua sin pensarlo dos veces. Fue un domingo de mayo, cerca de Newport Pagnell, en un punto conocido como The Beach. Dos personas se ahogaban y él nadó hacia ellas.

Las salvó a ambas. Pero su corazón no resistió. Sufrió un paro cardíaco dentro del agua y fue trasladado en helicóptero al Hospital Universitario de Milton Keynes, donde murió días después pese a los esfuerzos médicos.

Su historia no terminó ahí. Gracias a la donación de sus órganos, al menos cinco personas más siguen con vida hoy. Su hermano Aman lo resumió así: “Un verdadero héroe nunca muere, vive en las vidas que salvó”. Su muerte se suma a una cifra que ya asusta: 18 personas fallecidas en el agua durante estas semanas de calor extremo en Reino Unido.

