El niño tenía el cabello largo, con rastas que cuidaba desde hacía tiempo. Lloraba y gritaba sentado en la silla de la barbería, sin entender del todo por qué su padre lo obligaba a quedarse quieto mientras la máquina avanzaba mechón por mechón. 😳
Según la versión que circula junto al video, el hombre se enteró de que su hijo llevaba semanas molestando a un compañero de clases que atraviesa un tratamiento oncológico. No gritó, no lo golpeó. Lo llevó directo a rapar, y encima ordenó que grabaran cada segundo como evidencia del castigo.
El clip, difundido en Estados Unidos y retomado por medios el 2 de junio, dividió a miles de usuarios: unos aplauden la lección; otros creen que exponer así a un menor cruza la línea hacia la humillación pública. Un caso casi idéntico ya se había viralizado en 2023, con una hija en lugar de un hijo.
