Scott Dittman manejó unas 50 millas con una camiseta que decía “Abrazos de papá gratis”.

Era junio de 2019 y este padre de Pensilvania, casado y con dos hijos, iba al desfile del Orgullo de Pittsburgh con un plan sencillo: ofrecer un abrazo de papá a quien quizá no lo había recibido en casa. Había comprado la camiseta por internet y se había inspirado en Free Mom Hugs. Según contó, pensó que el rechazo de los padres varones podía ser aún mayor que el de las madres.


En dos horas y media dio más de 700 abrazos. Muchos terminaron en lágrimas.
Un joven le contó que sus padres lo habían echado de casa a los 19 años por ser gay y que nunca volvieron a hablarse. Se aferró a Scott y lloró en sus brazos. Una mujer cruzó la calle con los ojos llenos de lágrimas, lo abrazó un largo rato y no paraba de darle las gracias. Scott ni siquiera conoce su historia.

Después escribió en Facebook un mensaje para los padres: que nunca hagan sentir a sus hijos que deben renunciar a su amor por ser quienes son. Superó los 231.000 compartidos. Hasta hoy, Scott repite lo mismo: “Fue un cambio de vida”.
¿Crees que todo padre debería recordar que su amor tiene que estar por encima de cualquier diferencia?
