

En Yeongcheon, Corea del Sur, hay un Jesús que no se parece a ningún otro que hayas visto.
Tiene los brazos extendidos en la cruz, el cuerpo tallado en piedra y un físico que parece salido de un gimnasio, no de una iglesia. La construyó el pastor Jang Dal-yoon en noviembre de 2012, cuando se jubiló y decidió dedicar su pueblo natal a la fe: levantó ahí dos santuarios, cinco salas de exhibición y este parque escultórico completo. Según el propio parque, el diseño busca representar “un Jesús poderoso que carga con los pecados del mundo”, inspirado en la estética del fisicoculturismo.
Cuando las fotos llegaron a Reddit e Imgur, medios de todo el mundo la bautizaron como “Buff Korean Jesus” y explotó la curiosidad global. Pero detrás de la broma hay algo más simple: cada cultura imagina a Jesús a su manera, y en Corea eligieron representarlo con la fuerza de quien sostiene el peso de toda la humanidad.

