Christ Penelope no predica solo con palabras.
En su iglesia, en la provincia de Limpopo, Sudáfrica, el ritual de sanación consiste en sentarse sobre la cabeza de sus feligreses y expulsar gases directamente en sus caras. Según él, el Espíritu Santo entra al cuerpo por la nariz, y ese aire es una bendición. Se lo dijo así, sin vueltas, al medio Drum en 2021: “Es una demostración del poder de Dios”.


La fila para recibirlo es larga: hay fieles que esperan hasta dos meses por su turno. Algunos guardan sus gases como prueba de sanación, y hasta se habló de botellas vendidas con sus flatulencias. Penelope tiene antecedentes: antes ungió a su congregación con lubricante de preservativos y los hizo comer una supuesta serpiente extinta. Su mentor espiritual, el pastor Lesego Daniel, es famoso por dar de beber nafta a sus seguidores.
