Jordan Wilson visitaba la casa de unos amigos de la familia en Tampa, Florida, en 2022, cuando un perro de la raza Boerboel la atacó sin aviso. En segundos, el animal le arrancó la nariz por completo, dejándole lo que los médicos llaman una avulsión nasal total: no quedaba tejido que reconstruir en el lugar, había que crear uno nuevo desde cero.

El caso llegó a manos de los cirujanos del UT Southwestern Medical Center, quienes optaron por una técnica llamada colgajo frontal, un procedimiento que usa piel de la frente para moldear una nueva nariz. Para darle estructura y firmeza, tomaron cartílago de sus costillas y de su propia oreja, combinando varias disciplinas quirúrgicas en un solo proceso.

Wilson pasó por múltiples cirugías de reconstrucción y decidió compartir cada etapa de su recuperación en redes sociales. Su historia muestra hasta dónde puede llegar la medicina reconstructiva cuando no queda nada de lo que partir.

