

Ace tiene 7 años y lleva media vida entrenado para hacer exactamente esto: ponerse en medio.
El 6 de agosto de 2026, en una zona boscosa cerca de Kathleen, Florida, un hombre armado disparó contra tres agentes del Condado de Polk. Se interpuso. La bala le fracturó el hueso de la pata delantera izquierda y le desgarró una arteria. Perdió tanta sangre que tuvieron que trasladarlo en helicóptero para amputarle la pata en una cirugía de varias horas.
Tres días después salió caminando del hospital con una camiseta que decía “ride or die”. Esta semana volvió a la comisaría con solo tres patas, entre aplausos de los mismos agentes que siguen vivos gracias a él. El sheriff Grady Judd no dudó en llamarlo héroe. Tras seis años de servicio, ahora está retirado y pasará el resto de su vida junto a su guía.
Fue entrenado para ponerse entre los agentes y una bala, y terminó perdiendo una pata por hacerlo. ¿Para ti eso lo convierte en un héroe o demuestra que ningún perro debería ser entrenado para arriesgar su vida de esa manera?
