
Syafiq Suhaime solo quería pescar. En cambio, se topó con una estructura flotante en Pulau Ketam, Klang, tan deteriorada y cubierta de percebes que parecía llevar meses abandonada. Ahí encontró gatos famélicos, algunos tan débiles que ni comían ni bebían agua.
Quiso ayudarlos, pero estaba solo, en un bote inflable, y acercarse era arriesgado: uno de los gatos, desesperado, le mordió la mano. Grabó todo y lo subió a TikTok sin imaginar lo que vendría después.
El video se volvió viral y movilizó a decenas de voluntarios hasta la isla. Diez gatos ya fueron rescatados y están bajo cuidado, aunque varios no lo lograron y varios más siguen atrapados, demasiado asustados para dejarse atrapar. Los sobrevivientes necesitan tratamiento urgente, calculado entre 1.300 y 1.500 dólares. Nadie sabe todavía quién los abandonó ahí.
