HeeHaw nunca aprendió a tenerle miedo a nadie.
Hannah Israel lo crió con biberón desde que era apenas una cría, en su granja de Rockmart, Georgia. Lo llevaba a zoológicos interactivos para que otros niños lo conocieran. Era, según cuenta ella, un burro que solo sabía acercarse a las personas rebuznando, buscando cariño.


Esa confianza fue lo que lo mató. La madrugada del domingo, policías de Cedartown entraron sin permiso a la propiedad buscando a una niña de 12 años desaparecida. HeeHaw se acercó a ellos como siempre. Un oficial dice haber intentado usar un Taser antes de dispararle. La familia no cree esa versión.
Minutos después, la niña fue encontrada sana y salva cerca de una iglesia, a pocos metros de la pastura donde HeeHaw quedó tendido. El oficial fue puesto en licencia mientras se investiga, y Hannah ya recaudó más de 100,000 dólares para pelear en la justicia por el burro que crió como a un hijo.


