Sebastián Saravia, psicólogo, lo dijo sin vueltas, lo que sienten millones de argentinos tras la final del Mundial no es exageración, es duelo real. Y afirma que se parece a una pérdida amorosa.

Veinte años viendo a Messi jugar cada Mundial crean un vínculo tan fuerte que el cerebro reacciona igual que ante una ruptura. “Son veinte años, es más que una relación”, explicó Saravia.

Por eso las redes se llenaron de homenajes, mensajes de despedida y hasta teorías sin sustento buscando explicar la derrota ante España en New Jersey.
Pero hay un detalle que cambia todo: Messi nunca anunció su retiro de la Selección. Saravia marca la diferencia entre “Messi con la Selección” y “Messi con el Mundial”. Ahí puede estar la esperanza de todos.
