Cunas de abrazo (“CuddleCots”): El invento que da más tiempo a los padres para despedirse


Cuando un bebé muere antes o justo después de nacer, el tiempo se convierte en el enemigo. El cuerpo cambia rápido, y los hospitales suelen apurar la despedida.

Ahí entra el CuddleCot: una cuna con sistema de enfriamiento que frena ese proceso y le devuelve a las familias algo que parecía imposible, más horas junto a su hijo.


Matronas como Elle Franks lo explican así: el dispositivo permite bañar al bebé, vestirlo, que hermanos y abuelos lo conozcan, sin que el frío del cuerpo se vuelva insoportable al tacto.

En Reino Unido, Canadá y Estados Unidos, hospitales enteros han sumado estas cunas gracias a donaciones, muchas impulsadas por madres como Olivia Cadwallader, que perdió a su hija Amelia a las 36 semanas y decidió que otras familias no debían despedirse con prisa.
No cura el dolor ni cambia lo que pasó. Pero le da a cada familia el regalo más simple y más difícil de conseguir en un hospital: minutos extra para amar a alguien que se fue demasiado pronto.
