Un insecto enorme, con alas y todo, sobre un postre dulce.
Así se ve la ‘tartaleta de cucaracha de agua’ que un restaurante de Shunde, en la provincia china de Guangdong, empezó a vender a principios de octubre. Cada porción lleva encima un escarabajo frito y tres cuestan 28 yuanes, unos 4 dólares. Las fotos se esparcieron por las redes chinas en cuestión de horas.


El dueño, apellidado Pan, aclara que no son cucarachas sino escarabajos buceadores comestibles. Primero los desodoriza, luego los fríe a temperatura controlada hasta dejarlos crujientes y les deja las alas por el sabor y el efecto visual. Su descripción del resultado: una capa de papas fritas crujientes sobre una tartaleta de huevo. Según él, vende unas 20 porciones al día y hasta llegan curiosos desde Guangzhou y Hong Kong.
En internet las reacciones se dividen entre el asco y la fascinación. Un usuario escribió que ni siquiera soporta mirarlo, mucho menos comerlo. Y tú, ¿te atreverías a probarla?

