Un restaurante de Vancouver puso un cartel ofreciéndole un sándwich gratis a Liam Neeson, apostando a que nunca se enteraría. Se enteró.
El actor, de 64 años y en pleno rodaje cerca de ahí, se apareció en persona en el Big Star Sandwich Company y usó su vozarrón de Taken para preguntar: “¿Dónde está mi sándwich gratis?”. El personal, según contaron a medios locales, quedó completamente en shock, la misma cara que pondrías tú si tu broma de marketing se te apareciera en carne y hueso.
Eso sí, se guardó la frase más famosa de la película, “te encontraré y te comeré”, nadie la dijo, pero todos la pensaron. Neeson ni siquiera se quedó a comer: posó para las fotos con el equipo y se fue directo de vuelta al set, dejando el sándwich (y la anécdota) servidos en bandeja. 🎬
