Dan Williams, de 57 años, llevaba tiempo sin suerte. Pasaba las horas afuera de un Wendy’s en DeSoto County cuando vio acercarse a un policía y pensó que la historia terminaría mal.

No fue así. El sargento David McCoy se sentó con él, pidieron comida juntos, y entre bocado y bocado escuchó algo que le movió el piso. Dan intentaba llegar caminando desde Ohio hasta Luisiana para reencontrarse con su familia.

McCoy no lo dejó ahí. Llamó a otros oficiales del departamento, todos pusieron algo de su bolsillo, y juntos reunieron el dinero para que Dan volviera a casa como corresponde. A veces la policía no atrapa a nadie, simplemente ayuda a alguien a llegar a donde pertenece.

