

Chris Pelkey tenía 37 años, había servido en Iraq y Afganistán, y en 2021 murió a tiros en Arizona tras un incidente de furia al volante en el que Gabriel Horcasitas le disparó.
Cuatro años después, su hermana decidió que él tuviera voz en la sala. Con grabaciones de un viejo video de YouTube y una foto de su funeral modificada digitalmente, creó un avatar de inteligencia artificial que “habló” ante el juez en la audiencia de sentencia. Ella misma escribió el guion. En el mensaje, la versión digital de Chris decía que en otra vida él y quien lo mató podrían haber sido amigos, y compartía un gesto de perdón. El juez Todd Lang dijo que le había gustado el video y que había percibido en él el perdón de Chris. La familia había pedido la pena máxima, mientras que la fiscalía solicitaba 9 años. Lang terminó condenando a Gabriel Horcasitas a 10,5 años de prisión.

Pero en octubre de 2026, el tribunal de apelaciones de Arizona anuló esa sentencia. Sus jueces sostuvieron que el video mostraba los pensamientos de un muerto construidos desde la imaginación de su familia, y que el acusado no tuvo una oportunidad real de refutarlos. Horcasitas no fue declarado inocente: seguirá condenado por homicidio involuntario y deberá ser sentenciado de nuevo. La hermana preguntó dónde están los derechos de la víctima. ¿Hasta dónde puede llegar la tecnología dentro de un tribunal?
