Mientras otras personas hacen crucigramas para mantener la mente activa, Margaret Press prefiere intentar ponerle nombre a personas que llevan décadas esperando respuestas.
Esta abuela jubilada de 79 años es científica informática y fundó el DNA Doe Project, una organización que utiliza genealogía genética para ayudar a identificar personas involucradas en casos que durante años parecían imposibles de resolver.

El trabajo comienza con muestras de ADN. Margaret y un equipo de voluntarios rastrean coincidencias en bases de datos genealógicas, reconstruyen árboles familiares y siguen pistas hasta conseguir una posible identidad que luego las autoridades pueden confirmar.
Y los resultados han sido enormes: el proyecto ya ha ayudado a identificar a más de 150 personas, entre víctimas que permanecieron anónimas durante décadas y criminales relacionados con antiguos casos.
Lo más curioso es que buena parte de este trabajo se hace desde casa. Mientras muchos imaginarían la jubilación como una etapa para descansar, Margaret encontró otra forma de ocupar sus días: ayudar a que familias y casos olvidados finalmente puedan tener respuestas.
