Nisha Kumari tiene 17 años y está acostada sobre una cama hecha con 35 kilos de clavos.
Las imágenes salieron de Bajitpur, en el distrito de Vaishali, estado de Bihar, India. Según sus padres, la joven está poseída por Maa Kali, una de las deidades más veneradas del hinduismo. Aseguran que no siente dolor y que perdió la capacidad de hablar. También afirman que, pese a pasar largos períodos sobre las puntas metálicas, no presenta heridas.

El caso trascendió cuando un reportero del noticiero local Chinta News llegó hasta la casa donde permanece. Cientos de fieles hicieron fila para verla; algunos creen que es una manifestación divina.

No existe informe médico ni pronunciamiento oficial que confirme la supuesta posesión, y buena parte de la información circula por redes sociales. Mientras unos hablan de fe, otros piden que un médico evalúe a la menor. Las autoridades locales habrían expresado preocupación por su salud.
