Un vaso de 100 ml cambió el rumbo de un vuelo entero.

Era el 1 de agosto, ruta Wuhan-Urumqi, y la tripulación de China Southern Airlines repartió jugo de ciruela pasa como parte del servicio de bebidas. Nadie avisó lo que ese líquido contiene: sorbitol, un azúcar que arrastra agua al intestino y actúa como laxante natural. Uno de los pasajeros, sin saberlo, lo confundió con jugo de uva y se lo tomó completo antes de notar el error.

Lo que siguió fue una fila que no paraba de crecer frente a los dos únicos baños del avión, con más de 100 personas a bordo esperando su turno. Algunos aseguran que el efecto no terminó al aterrizar: siguieron corriendo al baño en el aeropuerto y hasta en el hotel. La aerolínea salió a bajarle el tono al asunto, dijo que no puede confirmar todo lo que se cuenta y que las fotos de las colas fueron exageradas. Las imágenes que circulan en redes cuentan una historia distinta.

