Una amistad bajo el mar: Pulpo robot ayudó a uno real a escapar de los tiburones y después él se negó a dejarlo atrás

Por Krishna Medina
12 September, 2026

La BBC sacó el documental Spy in the Ocean, con el objetivo de grabar lo que pasaba en el mundo marino; para eso, John Downer Productions desarrolló un pulpo robótico equipado con cámaras en los ojos y diseñado para desplazarse e interactuar cerca de animales reales sin que se asusten ni cambien su conducta.

Fue así como el robot llamó la atención de uno de los pulpos de la zona. Al principio lo tocó con desconfianza, pero luego se convenció de que no era un peligro, aunque la amenaza estaría muy cerca.

En los arrecifes donde se grabó la escena, aparecieron tiburones de punta negra rondando, depredadores letales. El pulpo real necesitaba refugio ya y encontró un tramo de bambú hueco donde entró. El problema es que, desde afuera del agujero, el pulpo se seguía viendo.
Entonces el robot se acercó con media cáscara de coco. El pulpo real la tomó y se taponó y selló el escondite.

La idea funcionó. Cuando los tiburones se fueron, el pulpo se quedó al lado del robot como diciendo: “Este extraño compañero me ha ayudado en el peor momento de mi vida”. Acababa de hacer un amigo.

Pero poco después los papeles se invirtieron.

BBC – Spy in the Ocean

Fuertes corrientes comenzaron a sacudir el fondo marino. El pulpo real encontró refugio bajo una bolsa que había quedado atrapada en el fondo y se escondió mientras pasaba la turbulencia. El robot, en cambio, quedó a la deriva y comenzó a ser arrastrado de un lado a otro.

Entonces ocurrió lo inesperado. El pulpo salió de su escondite, fue hasta el robot, lo cogió y lo llevó consigo hasta el escondite para que no se quedase a la intemperie en la tormenta. Esta vez era él quien parecía estar poniendo a salvo a su extraño compañero.

Vida por vida.

BBC – Spy in the Ocean

Es imposible saber qué pasaba realmente por la cabeza del pulpo, si alguna vez creyó que aquella máquina era uno de los suyos o si sabía que se trataba de algo sin vida. Pero las imágenes dejaron una coincidencia preciosa: agradecer a quien alguna vez te ayudó nunca te hará daño.

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