
Yvonne “Missy” Woods trabajó casi 30 años como analista de ADN para la Oficina de Investigación de Colorado. 😳
En septiembre de 2026 un juez la sentenció a solo 10 años de prisión después de que se declarara culpable de perjurio, falsificación, cibercrimen e intento de influir en un trabajador público. Los fiscales descubrieron que había borrado o alterado evidencia de ADN en cientos de casos de homicidio y robo, incluyendo al menos 32 casos de abuso sexual donde eliminó información clave sobre el ADN masculino de los agresores.

Según sus propias declaraciones, no lo hizo para incriminar a alguien en específico, sino por pura conveniencia personal: para recortar procesos, cerrar casos más rápido debido a su agotamiento profesional y borrar rastros de fallas técnicas para no repetir el trabajo desde cero.
Las sospechas existían desde 2014, pero nadie la detuvo hasta que una pasante encontró información faltante en 2023. Para entonces, un hombre condenado por asesinato ya había sido liberado por la mala manipulación de pruebas, y varios fiscales tuvieron que negociar penas más leves en otros homicidios por miedo a que salieran absueltos. Colorado ahora deberá gastar más de 11 millones de dólares revisando casos que se creían resueltos.
