

La puerta de esta exposición en la Royal Academy de Londres no tiene torniquete ni guardia. Tiene a un hombre y a una mujer desnudos, parados uno frente al otro, y el único camino es colarse por el medio.
En redes no tardaron en opinar. Muchos solo preguntaban “¿por qué?”, algunos hablaron de acoso y casi todos lo tomaron a broma. “Sería como entrar por un torniquete humano”, escribió un usuario. Otro dudó: “¿Miro a los ojos mientras paso?”. Y uno más soltó: “Sería lo más cerca de la acción que he estado en un buen rato”. El crítico del Telegraph, Alastair Sooke, confesó su propio temor: estaba tan asustado que no quería patearles los dedos de los pies.
Para quien prefiera evitarse el trámite, existe otra entrada. Pero la original es parte de la muestra de Marina Abramović, la artista serbia de 77 años, que repite una pieza de 1977 llamada Imponderabilia.
¿Tú por cuál entrarías?

