Desde lejos parecen dos personas paradas una junto a la otra. 🧶

Pero solo hay una mujer real: la otra figura es una réplica suya, tejida a mano con un nivel de detalle que sorprende incluso mirando de cerca. La ropa, las gafas, el gorro, hasta la expresión del rostro están recreados con lana. Y no se quedó ahí: también tejió al perro que la acompaña, reproduciendo la textura exacta de su pelaje.

Cada puntada parece calculada para engañar al ojo. Pensar en las horas que exige un trabajo así vuelve la escena todavía más asombrosa, tan real que cuesta creer que ambas figuras no respiran. 🐶

Todo esto es el trabajo de la artista https://www.instagram.com/liisa_hietanen/
