Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez eligieron casarse casi a escondidas del mundo entero. Solo cuatro testigos y sus cinco hijos presenciaron el momento.

Ni la madre de Cristiano ni sus hermanos estuvieron ahí: se enteraron apenas 30 segundos antes de que Georgina caminara hacia el altar.

Aunque no estuvieron,la familia respondió con mensajes de cariño apenas se filtró la noticia, como si entendieran que a veces el amor más grande cabe en la intimidad de nueve personas.
