
Kirk Bangstad, dueño de la Minocqua Brewing Company en Wisconsin, tuvo una idea que le pareció genial: prometer cerveza gratis para todos el día que Donald Trump muera. La publicó en redes sociales, se hizo viral: mientras algunos se lo tomaron con humor, otros expresaron su indignación.
El problema llegó por otro lado: el Departamento de Ingresos de Wisconsin notificó a la cervecería que revocaría su permiso de alcohol tras detectar presuntas infracciones regulatorias, relacionadas con la producción y distribución de cerveza. Bangstad tiene plazo hasta el 4 de agosto para apelar la decisión y asegura que la medida está motivada por una persecución política debido a sus críticas contra Trump.


Así que ahora tiene un fondo de defensa legal, una batalla judicial por delante y una cervecería que se volvió más famosa por una broma que por su propia cerveza. Trump sigue vivo, la promoción nunca se activó, y el negocio es el que terminó pagando el precio. 🍻
